O LECER | ¡A jugar!
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¡A jugar!

¡A jugar!

El juego forma parte de nuestras vidas. Ha ido evolucionando a lo largo de los años así como nuestra forma de jugar también ha ido cambiando según hemos ido creciendo pero a pesar del paso del tiempo, los juegos tradicionales siempre suelen ser muy bien recibidos, tengamos la edad que tengamos. Nos recuerdan a nuestra infancia y consiguen sacar nuestra parte más divertida a relucir. Seguro que muchas fiestas a las que habéis asistido se han animado al proponer jugar a algún juego tradicional o habréis pasado alguna tarde en el monte jugando al escondite inglés o al pañuelo, sin importar vuestra edad. Porque esos juegos, “los de toda la vida” son los que más perduran en nuestra memoria y se convierten en un legado que se va transmitiendo generación tras generación, como los cuentos o las canciones populares.

 

Estos juegos, además, al pasar de boca en boca, transmiten la cultura y costumbres de un lugar y se convierten en una fuente de conocimiento de su historia y sus tradiciones. Nos ofrecen la posibilidad de conectar con otras generaciones y de acercarnos a las culturas locales. Son muy útiles para establecer lazos entre abuelos y nietos y nos enseñan valores a través de una actividad placentera y espontánea.

 

 

Tienen un fuerte valor psicológico; practicar este tipo de juegos ayuda a nuestros mayores a relacionarse, a comunicarse y a establecer lazos con su entorno. Además, permiten trabajar las habilidades y las capacidades motrices y se pueden adaptar teniendo en cuenta sus distintas patologías. Es una buena manera de que practiquen ejercicio sin que se percaten de ello porque estarán volcados en el juego. Les resulta muy agradable recordar aquellos juegos a los que jugaban de pequeños y les incentiva a hablar de sus recuerdos de infancia, lo cual ayuda a trabajar la memoria.

 

Muchos de estos juegos se pueden practicar en el exterior, disfrutando así de una manera diferente de los días de sol.

 

Lo ideal es ir variando y escogiendo diferentes juegos para que no se cansen ni aburran y, como siempre, siguiendo nuestra filosofía de atención centrada en la persona, dejar que vayan manifestando sus gustos y preferencias.

 

¿Cuál es el juego tradicional que más os gusta? Aquí os dejamos unos cuantos: el pañuelo, la mariquitilla, las chapas, las canicas, el trompo, la cuerda, el pincho, el aro, la comba, la rana o el dominó.

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